Regreso al futuro. Las redes sociales vuelven a España para quedarse.
La aprobación de la Ley Orgánica 3/2024 devuelve a los españoles la libertad de uso de Instagram, Facebook y Twitter.
Tras trece meses de controversia, hoy se hace realidad lo que los expertos han descrito como el fenómeno Pegamento Invisible, que tiene que ver con la ansiedad provocada por el deseo de uso de nuestros dispositivos, que en esta primera jornada tras la derogación de la prohibición de uso de las redes se convierte en protagonista.
A primera hora de la mañana ya eran varias las imágenes relacionadas con la aprobación de uso de las redes sociales que se habían convertido en tendencia. Importantes despliegues policiales han tenido lugar en diferentes puntos estratégicos de cada ciudad ante la oleada de personas que, tal como se esperaba, han acudido a hacerse fotos para subirlas a sus redes. También el tráfico será concienzudamente controlado durante las próximas jornadas con el fin de evitar que el uso de los teléfonos móviles pueda causar una mayor peligrosidad, tanto para vehículos como para peatones.
Aunque otras formas de interacción social tecnológica han permanecido vigentes a lo largo de este periodo de prohibición, las consecuencias de lo que terminó llamándose "el confinamiento de las tres redes" han sido para España notorias e incluso trágicas.
El confinamiento de las tres redes fue una medida drástica que se tomó con motivo de la superación de la crisis pandémica del covid 19 a finales del año 2022, y que tuvo como objetivo alcanzar un estado de bienestar en la nación, el cual se veía imposibilitado por la constante filtración de imágenes relacionadas con las irregularidades cometidas en distintas instituciones durante la pandemia.
Aunque en principio el gobierno negoció con Facebook e Instagram la cancelación de los perfiles que fueran susceptibles de causar daños irreparables, este acuerdo no tardó en quebrarse, al entender muchos de los implicados que lo que se estaba llevando a cabo era una suerte de censura. La precipitación de la polémica llevó al gobierno a una prohibición de uso aprobada en un primer momento por Decreto Ley y a una de las mayores divisiones de opinión de la historia del continente, que ha contado dentro de la Unión Europea con tantos defensores como detractores y que en España, se ha visto agravada por numerosos disturbios y por un atentado que se cobró la vida del periodista Pedro Torres - defensor acérrimo de la derogación de la ley de prohibición- el pasado 12 de noviembre.
Todo comenzó cuando un grupo de sanitarios decidió publicar una serie de fotos acompañadas de una carta a los medios, en la que instaban a sus colegas de gremio a ayudarles a arrojar luz sobre lo acontecido durante la pandemia en los hospitales. Los trabajadores del sector de la salud, se embarcaron así en una cruzada que introdujo en los teléfonos móviles de cualquiera con acceso a redes sociales, imágenes extremadamente duras y relatos escalofriantes, cuya veracidad muchos pusieron en duda.
Finalmente, ha sido la Plataforma Conocer el Pasado para Cambiar el Futuro, liderada por Laura Rueda, la que ha conseguido procesar a los artífices de la prohibición, quienes tras un juicio tan mediático como accidentado, han terminado admitiendo que su intención sí fue la de ocultar la verdad a los españoles, pero solamente para evitarles mayores perjuicios y facilitar así la recuperación de la sociedad, extremadamente dañada tras la pandemia. "Actuamos en beneficio de otra verdad indiscutible, la de que nuestro país necesita un respiro para poder curarse las heridas. En ningún momento quisimos esconder las irregularidades, solamente consideramos que no eran ni las formas, ni el momento" -ha afirmado Javier Villar ante los medios-. La oposición, sin embargo, considera que el gobierno ideó una "huida hacia delante" en detrimento de la libertad de los ciudadanos españoles y con el afán de esquivar responsabilidades.
En cualquier caso, la balanza de la opinión pública, que partió de un moderado equilibrio, fue inclinándose a lo largo de este último año hacia la libertad de uso de las redes de forma radical. Mayor contacto con amistades y parientes lejanos, libertad informativa o derecho al libre desarrollo de los negocios que pueden beneficiarse de su uso, han sido algunos de los argumentos que más hemos escuchado poner de manifiesto de boca de nuestros ciudadanos en los últimos tiempos.
Así, hoy volvemos a ser libres para publicar, compartir, comentar y averiguar a través de nuestros perfiles de Instagram, Facebook y Twitter.
Desde este periódico celebramos la noticia pero también hacemos una llamada a un uso responsable y empático de cualquiera de los medios de comunicación entre personas puestos a nuestro alcance.
Artículo publicado en Instagram @prensadehoy y en Facebook.

